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Martes, 30 Abril 2019

Poder Judicial: las mujeres ocupan sólo el 26% de los cargos más altos

Referentes del ámbito judicial repasaron de los proyectos de ley que apuntan a la igualdad.

Fuente: Télam https://www.telam.com.ar/notas/201805/277833-proyecto-ley-paridad-justicia.html

La oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia realiza, desde 2010, el mapa de género de la Justicia argentina, un relevamiento que demuestra la desigualdad que hay en los tribunales. La composición del tercer poder del Estado es en un 56% femenina. Sin embargo, en la cima de la pirámide, los ministros varones representan el 74% a nivel nacional y los jueces el 64%, mientras que en la base, las mujeres son el 61%. María Angélica “Ely” Pivas es la primera jueza en llegar a la Cámara del Crimen de Gualeguay. En el marco de una entrevista con Télam, aseguró que “el Poder Judicial no escapa de la realidad de la sociedad, es patriarcal y machista y no hay que temer a esa afirmación”. Pivas, que fue fiscal en la causa que investigó la muerte de la reconocida cantante Gilda, reconoce que a medida que la pirámide se achica, “las mujeres van perdiendo posicionamiento”. En esa línea, relató un hecho simbólico que da cuenta la necesidad de que se vote una ley de paridad: “Cuando falleció la ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, pensamos que iba a ser reemplazada por una mujer. De hecho, se especulaba en quiénes podían llegar a ser. Había muchas referentes de una talla increíble, pero fue reemplazada por un varón. Y cuando Elena Highton se jubile en un tiempo, me pregunto si pasará lo mismo. Yo sé que esto no depende de la Corte, pero tenemos que tener instituciones fuertes”.

Si bien los concursos tienen las mismas características para ambos géneros, empíricamente se demostró que la formación de las mujeres no es el obstáculo para acceder a los cargos. La realidad demuestra que son los varones quienes ocupan la gran mayoría. Según contó a Télam Sofía Corradini, secretaria adjunta del sindicato de trabajadores judiciales (SITRAJU), el pasado 8 de marzo (2017 – Diego) , las trabajadoras judiciales de Comodoro Py realizaron un relevamiento respecto del porcentaje de cargos de magistrados y magistradas en el edificio, dando como resultado que en la totalidad de 94 puestos, 74 son ocupados por hombres y sólo 20 por mujeres. “Ese porcentaje, se va ajustando y en algunos casos revirtiendo en el puesto inmediatamente inferior que es el de Secretario o Secretaria Judicial, quienes se encargan básicamente de entreverar toda la tarea administrativa y jurisdiccional de las dependencias judiciales. Dicho de otra manera, están a cargo del personal y de todas las tareas llevadas a cabo en la oficina. Esto no es un dato menor porque aquí parece que los magistrados prefieren ocupar esos cargos con mujeres, entendiendo que somos buenas en las tareas organizativas, pero en los cargos de toma de decisiones siguen prefiriendo ocuparlos ellos", explicó Corradini.

Cuatro proyectos de ley con estado parlamentario apuntan a garantizar la paridad de género en la Justicia. Para derribar aquel mito de que hay igualdad porque las mujeres son mayoría y analizar el acceso a los cargos jerárquicos, referentes del ámbito judicial repasaron los puntos más relevantes que implicaría una ley que garantice igualdad en las oportunidades. ¿Qué cambiaría una ley de paridad? En la actualidad, hay cuatro proyectos presentados en la Cámara de Diputados con estado parlamentario. Dos de ellos pertenecen a Carla Carrizo (Evolución UCR) y los otros a Martín Doñate (FPV), quien en los fundamentos detalla que de 15 cámaras federales habilitadas en el país, que representan 70 cargos de camarista (16 están vacantes), en la actualidad solamente hay 15 mujeres juezas de cámara y hay cámaras federales que no tienen ninguna mujer o tienen un porcentaje mínimo. Al analizar las iniciativas, Carrizo aseguró: "Si no pensamos cómo transformar la forma de acceso a estos cargos, nuestra Justicia tendrá fallos que dejen afuera la mirada de género. Necesitamos que tengan en cuenta la historia de discriminación contra las mujeres. Las sociedades igualitarias plasman la equidad del acceso de género a los lugares de decisión".

 Por otro lado, en la Justicia Federal de primera instancia del país las mujeres solamente ocupan poco más del 10% de los cargos de juezas. En la Ciudad de Buenos Aires, de 12 cargos de jueces federales penales, solamente hay una jueza mujer y hay jurisdicciones importantes como La Plata, Córdoba, Mar del Plata, Mendoza, Salta, Tucumán, que no tienen ninguna. Doñate atribuyó estas realidades a dos tipos de segregaciones: horizontal y vertical. Sobre la primera, argumentó: “Aunque los concursos para el llamado a cargos judiciales son abiertos, existen aún ciertas barreras ocultas, o no, a la vista que están ligadas más con lo cultural y estructural que a las barreras técnicas. Y así vemos que como hay un techo de cristal, es decir una gran barrera invisible que hace que en los cargos jerárquicos de la pirámide del poder judicial exista una clara preponderancia de los hombres por sobre las mujeres, también en los cargos de primera instancia las mujeres ocupan apenas poco más del 10 % de esos lugares”.

 Carrizo explicó a Télam que su primer proyecto refuerza la idea de que el número de jueces del mismo sexo nunca podrá superar en más de uno a los del otro sexo. "Porque lo que creímos una conquista en el 2003 con la llegada de Carmen Argibay y Elena Highton de Nolasco fue en realidad una coyuntura que no se mantuvo en el tiempo. Ante el primer recambio de la composición tuvimos un retroceso, la corte del 2018 se ha alejado de la paridad preocupantemente", concluyó la diputada. "Lamentablemente necesitamos una ley para poder pelearla. Si no la tenemos, la paridad no se va a cumplir”, dijo Pivas y continuó: “Ojalá no tuviésemos que hablar de esto y fuésemos 50 y 50 por ciento. Necesitamos una ley que se respete a nivel nacional y que cuente con la adhesión de las provincias y que las mismas no se limiten a eso, si no que reglamenten la ley, porque escrita, por sí sola no basta”. Para Sofía Corradini, una ley de paridad serviría porque “los integrantes de la justicia no perciben internamente estos niveles de desigualdad de género, entonces, simbólicamente podríamos comenzar a trabajar respecto de la concientización pero ya ubicadas desde otro lugar. Si bien hace tiempo que las mujeres venimos con esa tarea, al no ampararnos ni el derecho ni las leyes, cuesta poder trasmitirlo como una situación problemática, en la que necesitamos de todos para poder solucionarla”. En cuanto a la Ministros/as Camaristas, Corradini aseveró que el cambio podría ser radical: "Un poder estatal efectiviza el compromiso asumido ante los organismos internacionales de dar cumplimiento cierto a la participación de la mujer en condiciones de igualdad en las esferas de poder, en tanto toma de decisiones”.

Para que una ley como ésta pueda sostenerse, las referentes coincidió en que es "más que necesaria" la formación con perspectiva de género para mujeres y varones. Para María Angélica Pivas es esencial bajar una línea de “cómo fallar con perspectiva de género, ya que muchas veces las interpretaciones que hacen los hombres son un maquillaje y no es adecuada a la convención. Proponen la conciliación o mediación en violación, cuando hay una ley nacional que en su artículo 28, dice que eso está prohibido”. La jueza hizo especial énfasis en que no se revictimice a la mujer: “¿Cómo puedo dirimir el conflicto de una persona que está en un circuito de violencia si desconozco las normas mínimas? A esa mujer le están negando, desde la Justicia, el acceso a la misma”. Por su parte, el diputado Martín Doñate concientizó sobre la estructura cultural machista que se arrastra respecto del rol de la mujer en la sociedad: “Si bien desde todos los ámbitos se verifican avances enormes, desde el ámbito institucional y político hay que dar un salto aún mayor que acompañe y acelere el proceso social de reversión de esa estructura conservadora. Por ello la ley de cupos en la legislación electoral creo que era una deuda y es un enorme avance y, en el ámbito del poder judicial noto aún más resistencia o lentitud para los cambios de este tipo transformaciones que son absolutamente necesarias”.

Desde 2010, la Oficina de la Mujer dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación brinda cursos sobre perspectiva de género, pero Corradini alertó sobre dos problemáticas que hay al respecto. La primera es que lo realizan, casi en su totalidad, “sólo mujeres”, y la segunda es que en esos cursos “las trabajadoras presentan y exponen problemas concretos de desigualdad de género que necesitan respuesta inmediata, sin embargo, la oficina no se encuentra habilitada para emitir opinión respecto de casos puntuales”. La secretaria adjunta de los judiciales advirtió que siendo una oficina que depende del órgano supremo de la justicia, y que está a cargo de una Jueza de la Corte, la única mujer del estamento, “si de allí no se puede dar una respuesta a la problemática general y a la particular, se dificultará poder transmitir expansivamente al resto del poder judicial la necesidad de solucionar este problema” y remató: “Por ello, la formación en perspectiva de género, sin duda alguna, debe darse tanto para hombres como para mujeres, pero debe venir acompañada de medidas concretas que tiendan a promover la igualdad dentro del poder judicial”.

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